Se critica mucho a nuestro querido país de como imita o copia todo lo que viene de fuera; es un hecho que los mexicanos somos proclives a preferir lo extranjero sobre lo nacional.
Sin embargo, no en todo es así; por ejemplo, en materia política, creamos nuestra personal y única manera de conducir al país. Históricamente, en lo electoral hemos pasado por todo, desde simular en su totalidad una elección, como ocurrió al principio de la República, hasta tirar un incipiente sistema de cómputo electoral en 1988 con tal de disfrazar un fraude electoral.
Desde aceptar a ciegas al candidato presidencial impuesto por el Presidente saliente durante por lo menos 64 años, hasta creer en el año 2000, que el cambio de partido en el poder sería la solución para que mágicamente este México.
La elección presidencial pasada fue ganada por Felipe Calderón por una diferencia muy pequeña; no se debe olvidar entonces, que casi la otra mitad votó por López Obrador. Roberto Madrazo aunque quedó en tercer lugar, también sus votantes cuentan y habrá de restárselos a Calderón y al “Peje”.
La antesala al 2012 está enviando mensajes terribles con un sello propio de quienes no quieren perder el poder, también de quienes quieren recuperarlo y por supuesto de quienes nunca lo han tenido y ahora lo quieren.
Terminó de madurar hoy, un modelo de poder, propio, personal, peligroso y diabólico que participará en la lucha electoral por la presidencia. Éste es mexicano y lo único que exporta al mundo son imágenes para que saquen sus propias conclusiones sobre nuestra forma de hacer democracia.
Este modelo se deberá conocer como “Democracia Mexicana” y se supone que debe servir a los mexicanos. La realidad es que no, al contrario, sirve solamente para que, quienes lo controlan se puedan servir de él para su propio beneficio.
Es un modelo que se pinta de azul, de verde, blanco y rojo, pero también de amarillo y algo de naranja. Es un modelo que se está convirtiendo en una forma de gobierno y lo peor es que, es cíclico y así como en el pasado de nuestro país, a los electores no les importaba quien fuera a ganar una elección, porque de todas formas la iba a ganar; entonces ahora, con éste modelo, no importará quien gane, ya que probado está que en la forma tricolor son históricamente corruptos; en la azul, son históricamente corruptos e incapaces y en la amarilla, son históricamente corruptos, incapaces e intolerantes.
Este modelo ha probado la miel que causa el desenfreno de la violencia, de la muerte, de la sangre y sobre todo de la impunidad. Aquí hasta un poeta tiene su propio espacio, aunque en éste, su poesía solo sirva para calmar los dolores de unos cuantos y no para generar políticas que mejoren a este país. Pobre poeta, pobre país.
El modelo permite que el pueblo confunda un ataque a un estadio de futbol, con una de las realidades diarias de un Estado como Coahuila. La confusión hizo que el “apendejador” social más efectivo –me refiero al soccer- pasara a segundo término debido a lo impactante que es observar a miles de personas corriendo por proteger sus vidas.
Nadie puede saber en esta “Democracia Mexicana” si los balazos son adentro o afuera. Pero ocurrió en Coahuila, el Estado donde es Gobernador con licencia, el actual líder del PRI, quien por cierto todo indica que, endeudó a su Estado de manera ilegal, solamente por 30 mil millones de pesos.
Los que manejan este modelo deberían analizar que sí ya se están acabando por miedo los bailes masivos, las salidas de los jóvenes por la noche, los días de campo, etc., lo que no puede acabar en este país son las visitas a los estadios de futbol, ya que esta industria tiene tantos intereses económicos que hasta vimos cómo sus directivos lo que pidieron fue calma. ¡Aquí no pasa nada!
Esta “Democracia Mexicana” permite que en lugares clave de la República se susciten hechos tan impactantes como lo ocurrido en un centro comercial de Morelia, Michoacán, donde a plena luz del día, en domingo y en hora pico, un pseudo-comando asaltara una joyería. Debieron haberlos “agarrado” por estúpidos. Pero es Morelia, un bastión perredista, donde día a día, la ola narco-criminal crece y ahoga a su sociedad y mediáticamente al menos, parece que el actual gobierno michoacano no puede, ni sabe, ni quiere detenerla.
Se permite que el Estado de Veracruz se esté convirtiendo en tierra de nadie, al igual que Guerrero y su hermoso Acapulco. Nuevamente Veracruz del PRI y Guerrero del PRD.
Esta “Democracia Mexicana” nos puede confundir en cuanto a quien en verdad la controla. Confunde hasta en el hecho, de a quien se le debe señalar en la culpa y a quién en la responsabilidad.
Nos vuelve suspicaces a unos, y a otros nos hace perder la capacidad de asombro. Así ya no se cree en partidos, en propuestas de campaña, mucho menos en candidatos.
¿Quién puede creer que lo que busca un candidato es el bienestar y desarrollo de la gente?
La constante que va a marcar la elección del 2012, será el pánico que tiene la ciudadanía, lo que genera caos, confusión y aversión. La resultante será que a pesar de la constante, a pocos días de la elección, la fiebre de la responsabilidad electoral comenzará a calentar a la gente e irán el 2 de julio a votar tal vez por el que es más carismático por estar bien peinado; o también se corre el riesgo de que voten por el que hasta hace poco nadie le daba ningún valor como candidato –ni siquiera en su propio partido- y que se probablemente se impondrá a través del efecto “poder”. No debemos olvidar que también existe la posibilidad de lo hagan por quien imita tanto a los otros dos, que hasta se volverá a casar, solo que ahora con una mujer carismática y entendida en la política.
Ha sido tanto lo que este país ha cambiado en 6 años, que quien llegué al poder en el 2012, tendrá que continuar con muchas de las formas de su antecesor, no con las de su partido.
Es “Democracia a la Mexicana”…
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada