miércoles 2 de junio de 2010

La moda

Queridos Valedores: tenía rato que mis dedos estuvieron quietecitos quietecitos encima del teclado de la computadora esperando que me decidiera que jijos de mi corazón escribir, y es que hay un montón de cosas para comentar, veamos: el bíblico partido de ayer en el que las huestes del demoño rasparon a última hora a las tropas de ángeles y arcángeles y todos los santos del cielo; la visita de Estado de Felipe Calderón a los Yunaited; el secuestro del llamado “Jefe Diego”; la correspondencia que tengo con un viejo amigo en el que discutimos sobre historia, política y sociedad (a veces está muy chirindonga); lo que dice la telera sobre la etimología de “la neta” y su paralelismo con la palabra “cuate”; las peripecias de mi hija Teresa, criatura que tiene cuatro años y que me abraza con una enjundia que hace sudar a mis ojitos de emoción, pero preferí comentar algo que discutí con la señora que me atiende (la mamá de mi Tere) y es sobre la moda… la moda. Mi mujer (sé, queridas valedoras, que la confesión de mi estado civil a estas horas del partido es una noticia cruel y despiadada, pero así es la vida) es una fanática de la moda.

Le señalé que es un mecanismo para fomentar el consumismo más brutal: “estilos de vida” que incorpora accesorios, vestidos, tendencias artísticas y de hecho, todo lo que puede ser cuantificable en billetes creando “esnobs”, consumismo convertido en mercancía que se vende y se compra. Le reitere que, para que pueda seguir consumiendo a la gente, es sumamente pasajero, es decir, su periodo de vida es temporal. De hecho, la moda es sinónimo de frivolidad.

La aguerrida de mi mujer me señaló que el consumismo se da con moda o sin moda por el permanente bombardeo de propaganda en todos los medios masivos de comunicación; como no puedes dejar de comprar ni consumir, al menos, la moda te permite hacerlo con estilo (hasta cantar las canciones gruperas ¡gulp!).

Sobre la temporalidad de la moda, la existencia de ella misma es temporal ¿Ton’s?. Con toda tranquilidad puede seguir las modas de este momento y las de mañana también, total de aquí a cuando tenga 80 años, de la moda, lo que te acomoda. ¿o no?.

Queridos valedores, este indígena tropical ha hecho la promesa de abstenerse en lo sucesivo de censurar a la moda delante de cualquier fémina.

Sean todos felices.

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