Toda la tarde estuvo lloviendo, no una lluvia pertinaz y molona no, fue aguacero tras aguacero. Canijas nubes, estaban llenas de agua o alguien perverso las llenaba cada rato. Mi calle se convirtió en un canal, la cancha de futbol en un estanque y miren ustedes, como una flota, barco tras barco bogó zarpando de mi banqueta, los cuadernos de la escuincla de mi casa perdieron hojas de papel cuadriculado que un neoescuincle convirtió en naves marineras que surcaron raudas sin nombre, sin patrón y sin bandera, navegando sin timón, donde la corriente lleva, entonces, mis valedores, tuvo vigencia lo de : “… Cuando el canal era un río, cuando el estanque era el mar y navegar, era jugar con el viento, era una sonrisa a tiempo, fugándose feliz de país en país, entre mi escuela y mi casa, después el tiempo pasa, y te olvidas de aquel, barquito de papel”…

Nohombre, si parece que algunos de los más chavos de mis valedores está creyendo que debo de controlar lo que fumo pero no, mis valedores, mi cuerpecito aún sigue virgencito de cualquier sustancia psicotrópica, lo que pasa es que todo eso: los aguaceros, la calle como río, la cancha, esta escuincla hija de… mi corazón, los barcos de papel que se me antojaron poner a navegar, hicieron venir a mi memoria una canción de Joan Manuel Serrat que precisamente tiene el nombre de “Barquito de Papel” y la nostalgia me asaltó para compartir, porque mis valedores (que me perdonen las feministas, porque, por San Juan de Letrán, que es grande, hasta Basílica tiene en el Vaticano, los hombres siempre somos niños y las mujeres siempre son madres) siempre que haya agua, papel, escincles (de todas las edades), habrá barquitos de papel.
Como ven mis queridos valedores el jueves fui feliz, ahora mismo, cuando estoy escribiendo estas líneas para compartir con letras y palabras una canción de Serrat, estoy nuevamente feliz. Sean felices sólo por hoy
Happy Just por Today

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